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miércoles, 15 de enero de 2014

Solo podemos atraer lo que ya es nuestro y que por derecho divino nos pertenece




Las leyes naturales nos explican que no podemos alcanzar lo que consideramos que no nos pertenece aun.
Cuando solicitas un deseo al universo, lo haces desde la perspectiva de que ese bien que solicitas no lo has obtenido aun. Si no lo has obtenido aun, es porque no has estado vibrado en la frecuencia necesaria para atraerlo. Eso significa que aun no te has convertido en esa persona que está al nivel de lo que espera.

Cuando esperas algo del universo, estás reconociendo abiertamente que aun no eres la persona capaz de haberse ganado eso que pides. Imagínate cuando en algunas ocasiones has exigido al universo, has llorado e implorado que te dé lo que aun no tienes. Ese acto solo sabe confirmar que aun no estas listo para recibirlo. 

El que pide, está reconociendo que no tiene. El que pide está reconociendo que aun no es capaz de crear lo que pide. Esto se puede aplicar a un mendigo, que creyendo es su incapacidad para crear su propio bien, ya sea en amor o bienes materiales, se dedica a esperar que le den.  Si el mendigo no cambia de paradigma, seguirá siendo mendigo por siempre.

Entonces ¿Cómo pedir? La palabra pedir puede ser el problema. Una palabra mas adecuada podría ser tener “expectativa”, que invoca un sentimiento de que el bien demandado es absolutamente posible de conseguir. La energía que se crea al interior de tu ser no es la misma cuando mencionas la palabra pedir y la palabra expectativa.

Pedir es lo justo, pero no podemos pedir desde el punto de vista de la carencia. La confusión se presenta cuando vemos con los ojos físicos que lo que estamos necesitando no está. En los planos físicos puede que realmente no esté, pero en los planos energéticos ya te pertenece y solo es necesario que lo llames, lo atraigas y lo recibas.

Cuando dices “espero el bien que ya es mío,  confío en que ya me pertenece y me dispongo a recibirlo”, comienza a funcionar la ley de atracción en forma sincronizada hacia ti. En este caso te encuentras sintonizando con lo que esperas y sabes que ya es tuyo, reconoces que ya lo tienes y tu vibración está en la frecuencia correcta para atraerlo.

Esta certeza de recibir lo que ya nos pertenece, la llamamos fe. Sin la fe no es posible atraer lo que tanta falta te hace en el plano físico. Para concretar tus visualizaciones tienes que considerarte un ser espiritual y además un ser digno y merecedor de tu bien. Si esperas algo, solo desde la perspectiva física, con la secreta sensación de que es algo lejano a ti, tu deseo no puede ser concretado. 

Cuando guardas esa sensación de lejanía con lo que quieres concretar, estás creando una interferencia entre lo que es tuyo y el hecho de recibirlo. Estas desconociendo tus propios bienes. No se trata de que algo ajeno a ti llegue, se trata de reconocer que eso que esperas ya es tuyo y que espera a que tú lo invoques. Ese bien está esperando por ti desde antes de que te hubieras dado cuenta de esa necesidad. La biblia dice, que antes de que tú pidas, el Padre ya sabe lo que necesitas.

La ley de atracción es una ley perfecta y no podemos engañarla cuando tenemos una parte de nosotros que no cree en todo lo que nos pertenece.  No podemos fingir que estamos alineados. Si hace tiempo que esperas algo que no se concreta puede ser debido a esto, creer que estas alineado sin que lo estés verdaderamente.

La manifestación consciente solo funcionará para ti cuando tu energía interior se encuentre verdaderamente dirigida y centrada en lo tuyo, cuando hayas aceptado que eso se manifieste y cuando hayas dado las gracias por adelantado porque tienes la plena certeza de que eso ya es una realidad.

No puedes crear lo que necesitas, solo puedes atraer lo que ya sientes que es tuyo y que por derecho divino te pertenece. Cuando comprendes este pequeño pero gran detalle, veras que tu vibración cambia completamente entre estar pidiendo desde la carencia a estar en la expectativa y la certeza de que todo ya es. La certeza es la que crea. La duda convierte en polvo tus sueños. Recordemos ese pasaje de la biblia cuando Pedro comienza a caminar sobre las aguas del mar y al darse cuenta de lo que estaba haciendo, comenzó a dudar y no pudo seguir sosteniéndose sobre ella. 

Solo puedes esperar que llegue lo que ya es tuyo para que tu vibración esté alineada con ese bien. Si  te sientes energéticamente alejados de ese bien, contradices las leyes. Se requiere que estés a la expectativa, seguro, confiado, muy contento, muy entusiasta, celebrando y agradeciendo por adelantado.

¿Es este estado el que sostienes en tus peticiones?

viernes, 8 de febrero de 2013

Cuando cambies la manera de sentirte acerca del dinero, la cantidad de dinero en tu vida cambiará.

Tomado del Libro El Poder
"La pobreza consiste en sentirse pobre". Ralph Waldo Emerson

¿Cómo te sientes acerca del dinero? La mayoría de las personas dirían que aman el dinero, pero si no tienen suficiente, no se sienten nada bien acerca de él. Si una persona tiene todo el dinero que necesita, entonces es casi seguro que se siente bien acerca del dinero. Así que puedes saber cómo te sientes acerca del dinero, porque si no tienes todo el que necesitas, entonces no te sientes bien acerca del dinero.

Si miras hacia el mundo, verás que la mayoría de las personas no se sienten bien acerca del dinero, porque la mayor parte del dinero y las riquezas del mundo están en manos del 10% de la gente. La única diferencia entre la gente rica y todos los demás es que la gente rica da más sentimientos buenos que malos acerca del dinero. Es así de simple.

¿Por qué tantas personas se sienten mal acerca del dinero? No es  porque nunca han tenido dinero, porque la mayoría de las personas que tienen dinero comenzaron con nada. La razón por la cual tantas personas se sienten mal acerca del dinero es que tienen creencias negativas acerca del dinero, y esas creencias negativas les fueron inculcadas en su subconsciente cuando eran niños. Creencias como, "No tenemos dinero suficiente para comprar eso", "El dinero es maligno", "La gente rica tiene que ser deshonesta", "Querer tener dinero es malo y no es espiritual", "Tener mucho dinero significa tener que trabajar muy duro".

Cuando uno es un niño, uno acepta todo lo que sus padres, maestros o la sociedad le dicen. Y así, sin darse cuenta, crece teniendo sentimientos negativos acerca del dinero. La ironía es que al mismo tiempo que le dicen a uno que querer dinero es malo, le dicen que tiene que ganarse la vida, aunque ello signifique trabajar en algo que no le gusta. Tal vez incluso le dicen que sólo hay ciertos tipos de trabajo que puedes hacer para ganarte la vida, que la lista es limitada. Ninguna de estas cosas es cierta. Las personas que nos decían esas cosas no tienen culpa porque estaban comunicando lo que ellos creían que era verdad, pero por creerlo, la ley de atracción lo hizo realidad en sus vidas. Ahora tú estás aprendiendo que la vida funciona en una forma completamente diferente. Si te falta dinero en tu vida es porque estás proyectando más sentimientos malos que buenos acerca del dinero.

El amor es poder que se pega. Yo tuve un pasado humilde y, aunque mis padres no querían tener mucho dinero, pasaron trabajo para que les alcanzara para vivir. Así que crecí con las mismas creencias negativas acerca del dinero que la mayoría de la gente. Sabía que tenía que cambiar mi manera de sentirme acerca del dinero para que mis circunstancias cambiaran, ¡y sabía que tenía que cambiar completamente para que el dinero no sólo me llegara sino que se me pegara! Podía ver que las personas que tenían dinero no sólo lo atraían hacía ellos sino que también hacían que el dinero se les pegara. Si uno toma todo el dinero del mundo y lo distribuye equitativamente entre todas las personas, en muy poco tiempo todo el dinero regresaría a las manos de un pequeño porcentaje de esas personas, porque la ley de atracción tiene que seguir al amor, de modo que sólo el pequeño porcentaje de los que se sienten bien acerca del dinero lo atraería como un imán hacia ellos. La fuerza del amor mueve todo el dinero y las riquezas del mundo, y lo hace de acuerdo con la ley.
Puedes ver funcionar la ley de atracción cuando la gente se gana la lotería. Se imaginaron y sintieron con todo su corazón que se ganarían la lotería. Hablaron sobre cuándo se iban a ganar la lotería, no si se la iban a ganar, y planearon e imaginaron lo que iban a hacer cuando se la ganaran. ¡Y se la ganaron! Pero las estadísticas de los ganadores de lotería muestran la verdadera evidencia sobre si el dinero se queda con ellos o no. Pocos años después de ganarse la lotería la mayoría de las personas han perdido el dinero y están más endeudadas que antes. Esto ocurre porque utilizaron la ley de atracción para ganar la lotería, pero a pesar de haber recibido dinero, no cambiaron su verdadera manera de pensar acerca del dinero y lo perdieron todo. ¡El dinero no se les pegó!

Cuando no te sientes bien acerca del dinero, lo rechazas. Nunca se te pegará. Aun cuando recibes dinero extra con el que no habías contado, en poco tiempo verás que se te escapó entre los dedos. Llegan cuentas más altas, las cosas se dañan, y circunstancias imprevistas de cualquier tipo ocurren, todo lo cual drena el dinero y te lo arrebata de las manos.
¿Entonces qué es lo que hace que el dinero se pegue? ¡El amor! El amor es la fuerza de atracción que trae el dinero, ¡y es el amor el poder que hace que se pegue! No tiene que ver si eres una buena persona o no. Ese aspecto de tu persona está más allá de cualquier tipo de duda, porque eres más magnífico de lo que crees.

Tienes que proyectar amor y sentirte bien acerca del dinero para atraerlo hacia ti, ¡y que se te pegue! En este momento, si te hace falta dinero y lo que debes en tu tarjeta de crédito va en aumento, no tienes poder para que se te pegue y estás rechazando el dinero. No importa en qué estado financiero te encuentres ahora. No importa el estado financiero en que se encuentre tu negocio, tu país o el mundo. No existe el concepto de una situación sin esperanza. Hay personas que vivieron durante la gran depresión y prosperaron porque conocían la ley del amor y de atracción. Vivieron la ley imaginando y sintiendo todo lo que deseaban y desafiaron las circunstancias que los rodeaban.

La fuerza del amor puede abrirse paso a través de cualquier obstáculo o situación. Los problemas del mundo no son obstáculo para la fuerza del amor. La ley de atracción funciona con el mismo poder, sean favorables los tiempos o no.

Cómo cambiar tu manera de sentirte acerca del dinero. Cuando cambies la manera de sentirte acerca del dinero, la cantidad de dinero en tu vida cambiará. Mientras mejor te sientas acerca del dinero, más dinero magnetizarás hacia ti. Si no tienes mucho dinero, recibir más cuentas no te va a hacer sentir bien. Pero en el momento en que reaccionas negativamente a una cuenta grande, estás proyectando malos sentimientos y con toda seguridad recibirás más cuentas grandes. Cualquier cosa que das, la recibes de vuelta. Lo más  importante es que cuando pagues tus cuentas, encuentres una manera, cualquiera que sea, de obligarte a sentirte bien. Nunca pagues tus cuentas cuando no te sientes bien, porque no harás más que atraer cuentas más altas.
Para cambiar lo que estás sintiendo, necesitas usar tu imaginación y convertir las cuentas en algo que te haga sentir mejor. Puedes imaginar que no son realmente cuentas sino que por tu propia bondad has decidido donar dinero a cada compañía o persona por el magnífico servicio que prestan. Imagina que tus cuentas son cheques que recibes.
O usa la gratitud y da gracias a la compañía que te envió la cuenta pensando cómo te has beneficiado por su servicio, por la electricidad o por poder contar con una casa donde vivir. Puedes hacer una nota en el frente de la cuenta que diga: "Gracias —pagado". Si no tienes dinero para pagar la cuenta enseguida, escribe una nota en el frente que diga: "Gracias por el dinero". La ley de atracción no cuestiona si lo que imaginas y sientes es real o no. Responde a lo que das, punto.

Cuando recibes tu salario, ¡sé agradecido para que se multiplique! La mayoría de las personas ni siquiera se sienten bien cuando les pagan porque están preocupadas acerca de cómo hacer que el salario les dure. Pierden una increíble oportunidad de dar amor cada vez que les pagan. Cuando te llega a las manos algún dinero, no importa cuán poco sea, ¡sé agradecido! Recuerda que cualquier cosa que agradeces se multiplica. ¡La gratitud es la gran multiplicadora!