jueves, 30 de enero de 2014

CUANDO LA INFIDELIDAD SE CONVIERTE EN VICIO...

Escrito por WALTER RISO   
Tomado del libro La Fidelidad Es Mucho  Mas Que Amor

¡Las personas que no se quieren a sí mismas son altamente vulnerables a la seducción. Si pienso que soy feo, poco interesante y nada atractivo y alguien se fija en mí, sentiré una mezcla de alegría, incredulidad y agradecimiento (sobre todo esto último)!.

“Como soñando, como desguarnecida, la mujercita juega con fuego en la cornisa de la felicidad.” Celia Fontán

El  caso de la mujer que se vendía al mejor postor afectivo. Claudia era una  mujer de 36 años que había desarrollado un  esquema negativo de sí misma desde temprana edad. Un  tratamiento a base de cortisona para tratar un asma infantil la había hecho engordar demasiado, afectando seriamente su  autoimagen.  

Se  había casado a los 28 años con el novio de toda su vida, un joven profesional de buena familia que la quería y respetaba. Al poco tiempo quedó embarazada y nació su único hijo. Casi de inmediato hizo una severa depresión posparto, que la llevó a recibir tratamiento  psicológico  y a replantear  drásticamente su vida. Fue  cuando decidió terminar  su carrera de administración y bajar de peso. Un ejército  de meso terapias, dietistas y  cirujanos plásticos hicieron  de las suyas y logró ponerse  en forma. La agobiante percepción de sentirse físicamente  defectuosa fue cediendo  paso  a  una mayor aceptación de su cuerpo: “No recuerdo cuándo ni cómo ocurrió, pero un  día cualquiera me miré al espejo y no me vi tan fea… Me gusté… Aunque mi cara  no  era  perfecta, mis curvas estaban muy bien… veinte kilos menos, unos pantalones ajustados y un buen escote cambiaron mi personalidad”.
El motivo de la consulta fue el siguiente: “En seis años de matrimonio he sido infiel ocho veces, sin contar las locuras de una noche… me gusta llamar la atención… los primeros dos años de casada fui fiel, pero después, cuando empecé a trabajar y a viajar, perdí totalmente el rumbo… Quiero portarme bien… No quiero seguir engañando a mi marido”. Cuando la conducta que hay que modificar tiene su origen en esquemas negativos de larga data y además está mantenida por el placer, se necesitan cambios más profundos que la mera “voluntad”. Algunas personas siguen teniendo una mala autoimagen, aunque la figura haya mejorado sustancialmente, como si el cerebro se negara a eliminar el autoesquema distorsionado. El lado consciente de Claudia percibía positivamente su nuevo look, pero el lado inconsciente actuaba como si necesitara más elementos para convencerse de que era deseable y querible.

Reproduzco a continuación una entrevista que resume la esencia del caso:

Terapeuta: ¿Qué buscas con tus aventuras?
Claudia: Quiero sentirme deseada, gustadora, exitosa…Quiero que me amen…
Terapeuta: ¿Amor?
Claudia: No sé… Quizá no sea exactamente amor, sino aceptación, atención, atracción…No lo tengo claro…
Terapeuta: ¿Sientes que tu marido te ama?
Claudia: Sí… Es un hombre encantador y estaría dispuesto a jurar que me es fiel… Pero no me basta, necesito más…
Terapeuta: ¿Qué es lo que te hace falta?
Claudia: Soy muy sensible a las palabras cariñosas, a las “mentiras” que me dicen los hombres… Si me endulzan los oídos, hacen de mí lo que quieran… Es como una droga, me emborracha, me pierdo… Saber que los inspiro me hace sentir segura.
Terapeuta: ¿Y qué te gusta oír de los hombres?
Claudia: Que soy espectacular, que se mueren por mí, que yo haría feliz a cualquiera, que soy genial… Y así…
Terapeuta: Desear no es amar.
Claudia: Es verdad, pero por algo se empieza… Además, cuando estoy en la cama con ellos, soy la que manda… Se me entregan y se rinden… Me gusta verlos débiles…
Terapeuta: ¿Qué tipo de hombre te atrae?
Claudia: Los famosos, los codiciados, los líderes, los poderosos, en fin, los más solicitados… Esos que nunca pude tener… En mi adolescencia me daba vergüenza ir a bailar porque nadie me sacaba… Siempre quise un príncipe azul…
Terapeuta: ¿Tu esposo no lo es?
Claudia: (Silencio)
Terapeuta: ¿Por qué no te separas?
Claudia: Jamás lo dejaría… No podría vivir sin él… Incluso he pensado en tener otro hijo…
Terapeuta: ¿No te sientes mal siéndole infiel?
Claudia: Me da culpa tardía… Es como si tuviera dos personalidades.
Terapeuta: ¿Él no sospecha?
Claudia: No sé… No, creo que no…
Terapeuta: ¿Cuándo y cómo se acaban las relaciones con tus amantes? ¿Hay alguna secuencia especial?
Claudia: Cuando empiezo a creerles el cuento… A los dos o tres meses comienzo a enamorarme o algo parecido… Entonces los acoso, se asustan y se van… Es una mala táctica… Es la misma historia siempre.
Terapeuta: ¿Te has enamorado de todos?
Claudia: Menos de uno… El más joven y el más buen mozo… No había energía con él…
Terapeuta: ¿Y qué haces cuando se rompe el hechizo y se alejan? ¿Te deprimes, cómo lo manejas?
Claudia: Trato de buscar sustituto… Si no lo encuentro rápido, me acerco a mi marido y a mi hijo… Me regenero por un tiempo… Me apaciguo internamente… Me acerco a Dios…
Terapeuta: ¿Qué peso tiene el sexo en todo esto? ¿No te apegas sexualmente?
Claudia: Soy anorgásmica… Una vez fui donde un sexólogo y no me sirvió… Podría vivir sin sexo…
Terapeuta: ¿Ya te has acostumbrado a ser infiel? Veo que hablas con mucha tranquilidad del tema.
Claudia: No creo que uno se acostumbre…
Terapeuta: ¿Realmente crees que tus conquistas te hacen más valiosa?
Claudia: Pues, mis “acciones” suben… Mi ego se infla… Para mí es muy importante… Es como pasar un examen ¿Me entiende?
Terapeuta: ¿No te sientes utilizada?
Claudia: Un poco… Es de parte y parte… Gajes del oficio… Caramba, dije oficio ¿no?

¿Por qué no era suficiente la aprobación y la aceptación de su marido, si ella decía amarlo? Porque para Claudia, la opinión de su esposo estaba “contaminada” por el afecto: “El me ve con los ojos del enamorado”, me dijo una vez. Por eso, el verdadero reto estaba afuera, con los más bellos y codiciados, con los difíciles, con los que no la amaban y debía conquistar. Y cuanta más competencia femenina existiera, mejor: mayor sería la victoria. Cada conquista sumaba puntos a su autoestima.

Ella había descubierto el lado flaco masculino y probablemente sus amantes, el suyo. El negocio estaba hecho: sexo/gozo por romanticismo e interés transitorio; el cuerpo, a cambio de bellas palabras y algo de cariño. Pero mientras el deseo masculino moría con cada orgasmo y volvía a nacer cuando la testosterona se activaba, la atracción inicial que Claudia sentía por sus pretendientes no seguía la misma curva y a medida que transcurría el tiempo, su sentimiento iba en ascenso hasta transformarse en amor romántico. El conquistador se habituaba y ella se encariñaba. El costo de este juego era paradójico para sus intereses: los tristes finales le enseñaban que era más deseable que querible. Cada conquista terminaba por corroborar lo que en verdad quería negar. Esa era la trampa: la intención de desquitarse y compensar los viejos fracasos hacía que, inevitablemente, los volviera a ratificar.

Claudia fue capaz de vencer su compulsión cuando aprendió a valorarse a sí misma. Una vez comprendió que la apetencia afectiva desmedida lleva a la insatisfacción, la infidelidad perdió su sentido. Con la ayuda de un terapeuta logró mejorar su sexualidad y eliminar el significado mercantilista que le había otorgado a sus relaciones.

Una buena autoestima ayuda a ser fiel. No hay nada mágico en esto: simplementente el filtro de las posibles candidatos y candidatas se estrecha de manera considerable. Y no me estoy refiriendo al narcisismo o a la pedantería del que excluye a los demás porque son menos, sino al autorrespeto que acompaña a los que se sienten valiosos.

Las personas que no se quieren a sí mismas son altamente vulnerables a la seducción. Si pienso que soy feo, poco interesante y nada atractivo y alguien se fija en mí, sentiré una mezcla de alegría, incredulidad y agradecimiento (sobre todo esto último). Aceptar la invitación o la insinuación pasa a ser un acto de cortesía: “Gracias por aceptarme”. En cambio, el que se quiere a sí mismo se “crece”, se vuelve escurridizo, difícil y exigente, obviamente todo en un buen sentido. Su premisa es como sigue: si pongo la felicidad afuera, en lo que me dicen, y me ofrezco como un producto consumible, mi mundo interior entrará automáticamente en decadencia; no me vendo al mejor postor.

Querer autoafirmarte y reforzar tu amor propio a través de la conquista y la seducción compulsiva es una mala estrategia. La premisa es contundente: nadie podrá amarte de verdad si no te amas. Si decides entrar al juego de buscar aceptación a cualquier costo, ninguna pareja será suficiente porque te irás acostumbrando a sus halagos y manifestaciones de afecto, y como cualquier adicto, sentirás que necesitas cada vez más estimulación para sosegarte internamente y salvar tu autoconcepto. Dicen que en la variedad está el placer, pero en las lides del amor, la búsqueda frenética de la novedad genera dolor e insatisfacción.

lunes, 27 de enero de 2014

EN MI SER ACEPTO MI PERFECCION

En mi corazón, yo acepto mi Ser perfecto
Yo acepto que la alegría que he anhelado ya se halla en mi vida
Yo acepto que el amor por el cual he orado ya se halla dentro mío.
Yo acepto que la paz que he pedido ya es mi realidad.
Yo acepto que la abundancia que he buscado ya llena mi vida.
En mi verdad, acepto mi Ser perfecto.
Yo asumo la responsabilidad por mis propias creaciones.
Y todas las cosas que se hallan dentro de mi vida..
Yo reconozco al poder del Espíritu que se halla dentro mío
Y sé que todas las cosas son como tienen que ser.
En mi sabiduría acepto a mi Ser perfecto.
Mis lecciones han sido elegidas cuidadosamente por mi propio Ser.
Y ahora camino a través de ellas en plena experiencia.
Mi sendero me lleva en un viaje sagrado con un propósito divino
Mis experiencias se convierten en parte de Todo Lo Que Es.
En mi conocimiento, acepto mi Ser perfecto
En este momento, estoy sentado en mi silla dorada
Y sé que soy un ángel de luz
Veo a una bandeja dorada - el regalo del Espíritu
Y sé que todos mis deseos ya han sido cumplidos.
En amor de mi Mismo, acepto a mi Ser perfecto.
No me cargo a mi Mismo con juicios o cargas.
Acepto que todo en mi pasado fue dado en amor.
Acepto que todo en este momento me llega del amor.
Acepto que todo en mi futuro resultará de un amor más grande.
En mi Ser, acepto mi perfección.
Y así es.

Geoffrey Hoppe

miércoles, 22 de enero de 2014

ESTAFA DE LA LOTERIA DE MICROSOFT

¿Qué es la estafa de la lotería de Microsoft?

La estafa de la lotería de Microsoft es un fraude que comienza con un mensaje de correo electrónico que afirma que el destinatario ha ganado "la lotería de Microsoft".
No existe la lotería de Microsoft y, si recibe este tipo de mensaje de correo electrónico, ha sido enviado por delincuentes cibernéticos para intentar robarle dinero.
Estos mensajes de correo electrónico están diseñados para comenzar un diálogo que tiene como objetivo convencerle para enviarles dinero.Una vez que ha enviado el dinero, el delincuente con frecuencia volverá a ponerse en contacto con una historia diferente para convencerle de pagar más dinero para obtener el premio en efectivo.
Para poder obtener el premio ficticio, el delincuente puede pedirle que pague una suma de dinero anticipada para cubrir costos, como, por ejemplo, impuestos, servicios de correo, cheques de compensación de las Naciones Unidas, honorarios de abogados, etc.Los delincuentes con frecuencia parecen creíbles y los métodos que usan son muy creativos.Usan marcas de empresas y personalidades conocidas, como, por ejemplo, Microsoft y Bill Gates, para dar credibilidad y autenticidad a los mensajes de correo electrónico.
Estos mensajes de correo electrónico están diseñados para comenzar un diálogo que tiene como objetivo convencerle para enviarles dinero.Una vez que ha enviado el dinero, el delincuente con frecuencia volverá a ponerse en contacto con una historia diferente para convencerle de pagar más dinero para obtener el premio en efectivo.
NO RESPONDA A ESTOS CORREOS!!!!

miércoles, 15 de enero de 2014

Solo podemos atraer lo que ya es nuestro y que por derecho divino nos pertenece




Las leyes naturales nos explican que no podemos alcanzar lo que consideramos que no nos pertenece aun.
Cuando solicitas un deseo al universo, lo haces desde la perspectiva de que ese bien que solicitas no lo has obtenido aun. Si no lo has obtenido aun, es porque no has estado vibrado en la frecuencia necesaria para atraerlo. Eso significa que aun no te has convertido en esa persona que está al nivel de lo que espera.

Cuando esperas algo del universo, estás reconociendo abiertamente que aun no eres la persona capaz de haberse ganado eso que pides. Imagínate cuando en algunas ocasiones has exigido al universo, has llorado e implorado que te dé lo que aun no tienes. Ese acto solo sabe confirmar que aun no estas listo para recibirlo. 

El que pide, está reconociendo que no tiene. El que pide está reconociendo que aun no es capaz de crear lo que pide. Esto se puede aplicar a un mendigo, que creyendo es su incapacidad para crear su propio bien, ya sea en amor o bienes materiales, se dedica a esperar que le den.  Si el mendigo no cambia de paradigma, seguirá siendo mendigo por siempre.

Entonces ¿Cómo pedir? La palabra pedir puede ser el problema. Una palabra mas adecuada podría ser tener “expectativa”, que invoca un sentimiento de que el bien demandado es absolutamente posible de conseguir. La energía que se crea al interior de tu ser no es la misma cuando mencionas la palabra pedir y la palabra expectativa.

Pedir es lo justo, pero no podemos pedir desde el punto de vista de la carencia. La confusión se presenta cuando vemos con los ojos físicos que lo que estamos necesitando no está. En los planos físicos puede que realmente no esté, pero en los planos energéticos ya te pertenece y solo es necesario que lo llames, lo atraigas y lo recibas.

Cuando dices “espero el bien que ya es mío,  confío en que ya me pertenece y me dispongo a recibirlo”, comienza a funcionar la ley de atracción en forma sincronizada hacia ti. En este caso te encuentras sintonizando con lo que esperas y sabes que ya es tuyo, reconoces que ya lo tienes y tu vibración está en la frecuencia correcta para atraerlo.

Esta certeza de recibir lo que ya nos pertenece, la llamamos fe. Sin la fe no es posible atraer lo que tanta falta te hace en el plano físico. Para concretar tus visualizaciones tienes que considerarte un ser espiritual y además un ser digno y merecedor de tu bien. Si esperas algo, solo desde la perspectiva física, con la secreta sensación de que es algo lejano a ti, tu deseo no puede ser concretado. 

Cuando guardas esa sensación de lejanía con lo que quieres concretar, estás creando una interferencia entre lo que es tuyo y el hecho de recibirlo. Estas desconociendo tus propios bienes. No se trata de que algo ajeno a ti llegue, se trata de reconocer que eso que esperas ya es tuyo y que espera a que tú lo invoques. Ese bien está esperando por ti desde antes de que te hubieras dado cuenta de esa necesidad. La biblia dice, que antes de que tú pidas, el Padre ya sabe lo que necesitas.

La ley de atracción es una ley perfecta y no podemos engañarla cuando tenemos una parte de nosotros que no cree en todo lo que nos pertenece.  No podemos fingir que estamos alineados. Si hace tiempo que esperas algo que no se concreta puede ser debido a esto, creer que estas alineado sin que lo estés verdaderamente.

La manifestación consciente solo funcionará para ti cuando tu energía interior se encuentre verdaderamente dirigida y centrada en lo tuyo, cuando hayas aceptado que eso se manifieste y cuando hayas dado las gracias por adelantado porque tienes la plena certeza de que eso ya es una realidad.

No puedes crear lo que necesitas, solo puedes atraer lo que ya sientes que es tuyo y que por derecho divino te pertenece. Cuando comprendes este pequeño pero gran detalle, veras que tu vibración cambia completamente entre estar pidiendo desde la carencia a estar en la expectativa y la certeza de que todo ya es. La certeza es la que crea. La duda convierte en polvo tus sueños. Recordemos ese pasaje de la biblia cuando Pedro comienza a caminar sobre las aguas del mar y al darse cuenta de lo que estaba haciendo, comenzó a dudar y no pudo seguir sosteniéndose sobre ella. 

Solo puedes esperar que llegue lo que ya es tuyo para que tu vibración esté alineada con ese bien. Si  te sientes energéticamente alejados de ese bien, contradices las leyes. Se requiere que estés a la expectativa, seguro, confiado, muy contento, muy entusiasta, celebrando y agradeciendo por adelantado.

¿Es este estado el que sostienes en tus peticiones?

martes, 14 de enero de 2014

"HARÉ QUE FUNCIONE..."

Todos tenemos distintos niveles de conciencia de abundancia y prosperidad. Cuando estamos vibrando muy bajo, sentimos que la vida nos cae encima, que las cuentas llegan sin poder hacer nada. La desesperación y la desesperanza pueden ser nuestros mejores aliados en esa condición de impotencia. En un nivel contrario, sentimos que podemos hacer algo, que somos los creadores y que está en nuestras manos hacer que las cosas funcionen.

Para pasar de un nivel bajo a uno más alto, es necesario poner mucha atención a lo que estamos

pensando, sintiendo y haciendo la mayor parte del día. Cuando comenzamos a elevarnos, es natural que nuestra vibración tenga fluctuaciones intensas. Por un momento podemos sentirnos muy optimistas y poderosos y en otros momentos podemos volver a esa sensación de incapacidad, inseguridad e incertidumbre en relación a nuestras capacidades.

Pasar de un estado de baja vibración a una de alta vibración requiere de mucha paciencia y mucho amor por nosotros mismos. Es importante comprender que todo lo que deseamos desarrollar y dominar tiene un tiempo de maduración que no podemos omitir.

Tenemos toda la capacidad para sobreponernos a cualquier condición y tenemos también todos los medios para hacerlo, pero lo olvidamos debido a la programación popular centrada en la escasez. Comenzar a recordar lo que somos capaces de conseguir y materializar no resulta tan directo y expedito como quisiéramos. Es comprensible que exista inestabilidad en nuestra fortaleza mientras nos vamos acomodando a las nuevas vibraciones.

Louise Hay dice en uno de sus libros que cuando nos iniciamos en la aventura de elevar la abundancia y prosperidad sucederán cosas contrarias que parecerán oponerse a lo que estamos intentado conseguir. Por ejemplo, alguien puede perder su trabajo, extraviar una cantidad de dinero o cualquier otra eventualidad que signifique una aparente pérdida. Seguramente esto se puede graficar con el típico ejemplo de aprender a montar una bicicleta. La mayoría de las veces tenemos alguna caída o un percance que luego es recordado como una buena anécdota.

Pasado el periodo de práctica, sentirás que llegas a una estabilidad suficiente como para reconocer que te mueves como un pez en el agua. Ya no dices: “veré como me va”, “lo intentaré”, “espero que funcione”. Ahora tus palabras son muy distintas y dirás algo como esto: “sé que lo lograré”, “haré todo lo necesario para que suceda”, “haré que funcione”.

Una vez te encuentres allí, estás a un paso de conseguirlo. En esos momentos tu energía fluye de ti con la suficiente vitalidad como para poner al mundo a tu disposición para colaborar a tu beneficio, porque también será provechoso para él.

Si antes de elevarte te rodeabas de personas con baja vibración, ellas cambiarán o se alejaran de tu vida. No olvides que cada cual tiene su proceso, su tiempo y su momento para avanzar. Los puedes invitar a subir junto contigo, pero no los puedes presionar. Todos llegaremos, tarde o temprano a decir: “haré que suceda”.

A veces la vida te presenta situaciones difíciles de superar para ti, en las áreas de salud, económica y/o relaciones. Sabes que estas situaciones las creas tú, pero hasta la fecha no has podido comprender, como es que las estas creando, no encuentras una salida y te gustaría que alguien pudiera ayudarte a ver como salir de allí. (Patricia González).

lunes, 13 de enero de 2014

PUEDO ELEGIR MIS SENTIMIENTOS

Premisa Mayor: Yo puedo controlar mis pensamientos.
Premisa Menor: Mis sentimientos provienen de mis pensamientos.
Conclusión: Yo Puedo Controlar Mis Sentimientos.

Escrito por WAYNE DYER   
Tomado del libro Tus Zonas Erroneas

Los sentimientos no son simples emociones que te suceden. Los sentimientos son reacciones que eliges tener. Si eres dueño de tus propias emociones, si las  controlas, no tendrás que escoger reacciones de autoderrota. Cuando aprendas que puedes sentir lo que prefieres o eliges sentir, empezarás a encaminarte por la verdadera senda de la "inteligencia". Esta senda es nueva porque tú considerarás a una emoción dada como una opción y no como una condición de la vida. Éste es el meollo y el alma misma de la libertad personal.

Con la lógica se puede atacar el mito del no estar a cargo o en control de las propias emociones. Por medio de un simple silogismo (una formulación lógica en la que se tiene una premisa mayor, una premisa menor y una conclusión que se basa en un acuerdo entre las dos premisas) puedes empezar el proceso de estar a cargo de ti mismo, tanto mental como emocionalmente.

Lógico.- Silogismo

Premisa Principal: Aristóteles es un hombre.
Premisa Menor: Todos los hombres tienen pelo facial.
Conclusión: Aristóteles Tiene Pelo Facial.

Ilógico.- Silogismo

Premisa Mayor: Aristóteles tiene pelo en la cara.
Premisa Menor: Todos los hombres tienen pelo en la cara.
Conclusión: Aristóteles Es Un Hombre.

Está muy claro que cuando recurres a la lógica, debes tener cuidado de que las premisas mayor y menor estén de acuerdo. En el segundo ejemplo Aristóteles podría ser un mono o un topo. He aquí un ejercicio lógico que puede descartar para siempre la noción de que tú no puedes hacerte cargo de tu propio universo emocional.

Premisa Mayor: Yo puedo controlar mis pensamientos.
Premisa Menor: Mis sentimientos provienen de mis pensamientos.
Conclusión: Yo Puedo Controlar Mis Sentimientos.

La premisa mayor está clara. Tienes el poder de pensar lo que se te ocurra. Si se te ocurre algo de improviso (algo que tú elegiste poner en tu cabeza, aunque no sepas por qué lo hiciste), aún tienes el poder de hacerlo desaparecer y por tanto sigues controlando tu universo mental. Yo te puedo decir: "Piensa en un antílope color rosa", y tú lo puedes volver verde o convertirlo en un jabalí, o puedes pensar simplemente en cualquier otra cosa que quieras. Sólo tú puedes controlar lo que entra en tu cabeza como un pensamiento. Si tú no crees en esto, contesta simplemente esta pregunta: "Si no eres tú el que controla tus pensamientos, ¿quién los controla? ¿Es acaso tu cónyuge, o tu jefe o tu madre?".

Y si son ellos los que controlan lo que tú piensas, entonces mándalos a ellos a que se hagan un tratamiento psicoterapéutico, y tú mejorarás inmediatamente. Pero tú sabes que no es así. Tú y sólo tú puedes controlar tu aparato pensante (fuera de casos extremos de lavado de cerebro o de experimentos de condicionamiento que no forman parte de tu vida). Tus pensamientos son tuyos, exclusivamente tuyos para hacer con ellos lo que quieras, conservarlos, cambiarlos, compartirlos o contemplarlos. Ninguna otra persona puede meterse dentro de tu cabeza y tener tus pensamientos como tú los experimentas. Eres tú quien controla realmente tus pensamientos, y tu cerebro es tuyo propio, y puedes usarlo como quieras y determines.

Tu premisa menor no es discutible si examinas las pruebas históricas y empleas tu sentido común. No puedes tener un sentimiento (emoción) sin antes haber experimentado un pensamiento. Sin el cerebro desaparece tu capacidad de "sentir". Un sentimiento es una reacción física a un pensamiento. Si lloras, o te sonrojas, te late más fuerte el corazón o te sucede cualquiera de las posibles reacciones emocionales de la interminable lista de posibilidades, quiere decir que primero has recibido una señal desde el centro del pensamiento. Cuando el centro del pensamiento de tu mente está dañado o ha sufrido un cortocircuito, no sientes emociones, no puedes sentirlas. Con cierto tipo de lesiones en el cerebro no se siente ni el dolor físico, literalmente tu mano puede quedar completamente achicharrada y frita al fuego y tú no sentir ninguna sensación de dolor.

Tú sabes que no puedes neutralizar tu centro del pensamiento y al mismo tiempo experimentar cualquier sensación en tu cuerpo. No es posible. Así tu premisa menor se apoya en una verdad. Todas tus sensaciones te llegan precedidas por un pensamiento, y sin la función el cerebro no puedes experimentar sensaciones. La conclusión del silogismo es también ineludible. Si tú controlas tus pensamientos, y tus sensaciones y sentimientos provienen de tus pensamientos, entonces eres capaz de controlar tus propios sentimientos y sensaciones. Y puedes controlar tus sentimientos elaborando los pensamientos que los precedieron. Para simplificar podemos decir que tú crees que son las cosas o la gente los que te hacen infeliz, pero esto no es correcto. Eres tú el responsable de tu desgracia porque son tus pensamientos respecto a las cosas y a la gente que hay en tu vida los que te hacen infeliz. Para llegar a ser una persona libre y sana tienes que aprender a pensar de forma diferente. Cuando hayas logrado modificar tus pensamientos, entonces empezarán a surgir tus nuevos sentimientos y habrás dado el primer paso en el camino hacia tu libertad personal.

Consideremos el silogismo de una manera más personal tomando el caso de Cal, un joven ejecutivo que se pasa la mayor parte del tiempo preocupado y sufriendo porque su jefe piensa que es tonto. Cal es muy infeliz porque su jefe tiene una opinión muy pobre de él. Pero si Cal no supiera que su jefe piensa que él es tonto, ¿sería igualmente infeliz? Por supuesto que no. ¿Cómo podría sentirse desgraciado por algo que ignora? O sea, que lo que cree o deja de creer su jefe no es lo que lo hace infeliz. Lo que Cal cree es lo que lo hace infeliz. Más aún, Cal es responsable de su propia infelicidad al convencerse a sí mismo de que lo que otra persona piensa es más importante que lo que él mismo piensa.

Esta misma lógica es aplicable a todos los acontecimientos, cosas y puntos de vista de las personas. La muerte de alguien no es lo que te apena; hasta enterarte no puedes haberte apenado, así que no es la muerte la causa de tu pena sino lo que tú te dices respecto a ese hecho. Los huracanes no son deprimentes por sí mismos; la depresión es algo exclusivamente humano. Si te sientes deprimido a causa de un huracán es que te estás diciendo a ti mismo cosas que te deprimen respecto al huracán.

Esto no quiere decir que te debas engañar diciéndote cosas que te hagan disfrutar del huracán, sino que más bien te preguntes a ti mismo: "¿Por qué voy a escoger la depresión? ¿Acaso deprimirme me ayudará a enfrentarme con el hecho del huracán de una manera más eficiente?".

Has crecido y te has desarrollado en un ambiente cultural que te ha enseñado que no eres responsable de tus sentimientos y sensaciones, aunque la verdad silogística te demuestre que siempre lo fuiste. Has aprendido una cantidad de dichos para defenderte del hecho de que eres tú el que controla tus sentimientos. He aquí una pequeña lista de frases hechas que has usado una y otra vez. Examina los mensajes que envían estas frases.

- "Me ofendes."
- "Me haces sentirme mal."
- "No puedo evitar sentir lo que siento."
- "Simplemente estoy enfadado, no me pidas que te explique por qué."
- "Esa persona me enferma."
- "Tengo miedo a las alturas."
- "Me avergüenzas."
- "Me acelero cuando ella está cerca de mí."
- "Me haces hacer el tonto en público."

Esta lista podría seguir interminablemente. Cada frase contiene dentro de sí misma un mensaje que anuncia que no eres responsable de lo que sientes. Ahora vuelve a escribir la lista correctamente, o sea, de manera que refleje que eres tú quien controla lo que sientes y que tus sentimientos y sensaciones provienen de los pensamientos que tienes respecto a cualquier cosa.

- "Me ofendí por las cosas que me dije a mí mismo respecto a cómo reaccionaste tú ante mí."
- "Me hice sentirme mal.
- "Puedo evitar sentir lo que siento, pero he escogido estar enfadado."
- "He decidido sentirme enfadado porque generalmente puedo manipular a los demás con mi enfado puesto que ellos piensan que yo los controlo."
- "Yo me enfermo a mí mismo."
- "Yo me asusto a mí mismo en las alturas."
- "Yo me avergüenzo de mí mismo."
- "Yo me excito cuando estoy cerca de ella."
- "Yo hago el tonto por tomar más en serio tus opiniones respecto a mí mismo que las mías propias, y por creer que los demás hacen lo mismo."

Quizá tú crees que los dichos de la Lista 1 son simplemente figuras retóricas que se han convertido en clichés que se usan en nuestro ambiente cultural y que no tienen mayor significado. Pero si es así como piensas entonces pregúntate a ti mismo por qué las frases de la Lista 2 no se han convertido en clichés. La respuesta está en la influencia de nuestro ambiente cultural sobre nuestro pensamiento que nos enseña a pensar como la Lista 1 y nos aleja de la lógica de la Lista 2.

El mensaje es claro como el cristal. Eres tú el responsable de lo que sientes. Sientes lo que piensas, y puedes aprender a pensar diferentemente sobre cualquier cosa, si decides hacerlo. Pregúntate a ti mismo si vale la pena, si te compensa ser infeliz, estar deprimido o sentirte herido u ofendido. Entonces examina, profundamente, el tipo de pensamientos que te están llevando hacia estos sentimientos de debilidad.

lunes, 30 de diciembre de 2013

2014 COMO OBTENER BIENESTAR, DICHA, ABUNDANCIA, PAZ Y ARMONÍA

Puedes dejar de atraer lo que ya no quieres, puedes comenzar a atraer lo que quieres y puedes hacer cambios en tu realidad por otras que te sean más agradables. Lo único que necesitas es decidir lo que vas a incubar en tu interior y dejarlo allí para que germine en tu holograma.
 
Tanto si crees o no crees que eres un creador deliberado, estas en lo cierto. Puedes creer que no eres el que diseña tu realidad. Sin embargo, la verdad es que eres un creador. Si lo crees te conviertes en el activo gestor de tu vida. Si no lo crees, lo haces sin conciencia y sin tener dominio sobre tus creaciones. En ambos casos creamos, lo queramos o no, solo podemos elegir hacerlo deliberadamente o en forma inconsciente.

Cuando no tomamos conciencia del magnifico poder que poseemos para crear, los resultados son producto de nuestro subconsciente. Y ya sabemos, en el subconsciente se almacena una gran cantidad de información y creencias que muchas veces no concuerdan con nuestros anhelos de bienestar. Cuando no somos conscientes de esta capacidad, nos llevamos muchas sorpresas, agradables y desagradables, porque no estamos conduciendo las energías voluntariamente hacia donde nos gustaría que se canalizaran.

Esta capacidad no guarda relación con nuestros conocimientos intelectuales, tampoco con nuestras creencias religiosa o si estamos en el camino espiritual o no. Todos, sin distinción, creamos y creamos con o sin conciencia, con ignorancia o sin ella. Dependiendo de los conocimientos y las creencias, un creador deliberado puede crear tristeza, desolación, guerras y escasez. Dios no interviene en nuestras creaciones, tiene sus preferencias, pero respeta nuestras inclinaciones, sean las que sean. Todo lo que el ser humano ha creado lo ha hecho utilizando esta capacidad innata.

La idea entonces, no es que te conviertas en un creador, porque ya lo eres. La meta es que te conviertas en un creador deliberado y consciente que, además, seas capaz de crear bienestar, dicha, abundancia, paz y armonía. En definitiva, crear aquello que te hace bien.

El holograma personal de tu vida te muestra si estas creando lo que te hace bien. Si no es así, puedes utilizar tu capacidad creadora conscientemente para realizar los cambios. Mirar tus creaciones con serenidad, apertura y con el afán de analizarlas y mejorarlas para tu propio bien, es el inicio del camino a la libertad. Tu holograma, que es la proyección de tu interior en el exterior, depende absolutamente de ti y de nada ni nadie más.

Si en tu interior existe la sensación de escasez, veras reflejada esa realidad en tu holograma. Si cambias esa sensación en tu interior, observaras el cambio en el exterior. Todo lo que te sucede depende de lo que estas proyectando y muchas veces, demasiadas veces, lo olvidas por completo. El olvido es aun más intenso y profundo, cuando tu situación económica está muy deteriorada y entras a jugar el juego desde dentro del holograma, peleando y discutiendo con tus propias creaciones. Como tus creaciones no pueden cambiar desde las imágenes, debido a que se originan en tu interior, te sientes deprimido, impotente y clamas suplicando que alguien te saque de allí. Sin darte cuenta te conviertes en un Quijote que pelea con molinos que no existen.

Tu sufrimiento y tus desvelos llegan a su fin cuando te relajas y miras qué es lo que tienes dentro que ha creado todo eso y te dispones a hacer los cambios necesarios para ello.  Recién entonces comienza tu viaje hacia la creación deliberada y consciente.

Es verdad que en algunas ocasiones comenzar a ver tu interior puede ser muy complejo debido a la poca destreza que nos hemos permitido en este sentido. Pero tu holograma nunca te dará lugar a dudas, él te muestra exactamente lo que tienes en tu interior y es bastante útil y acertado trabajar desde esta perspectiva.
 
Toda circunstancia puede ser mejorada bajo este concepto. Puedes dejar de atraer lo que ya no quieres, puedes comenzar a atraer lo que quieres y puedes hacer cambios en tu realidad por otras que te sean más agradables. Lo único que necesitas es decidir lo que vas a incubar en tu interior y dejarlo allí para que germine en tu holograma. Esta semilla crecerá y dará sus frutos independientemente del tiempo y la distancia, porque su manifestación no depende de estos factores. Solo depende de la cantidad de energía que le regales diariamente y de la calidad del enfoque (certeza).

¿En este momento te encuentras buscando un trabajo?, cierra tus ojos y dibuja el trabajo de tus sueños y riega esa semilla con energía diariamente. ¿No te gusta el nivel de ingresos que tienes en la actualidad?, cierra tus ojos y siembra en ti la semilla de un ingreso más elevado que te deje satisfecho. ¿No sabes cómo levantar tu proyecto o tu negocio?, cierra los ojos, despliega puertas en tu imaginación que al abrirlas te muestran ideas brillantes. Sin importar donde te encuentres, siempre hay un paso que puedes dar, luego vendrán los demás y la suma de ellos te llevaran a donde quieras ir.

Lo peor que puedes hacer es desvalorizar, atacar, criticar y enjuiciar las imágenes que estás viendo en tu holograma. Tu holograma es el espejo que te va mostrando por dónde vas y tiene información muy valiosa para ti. Toma esa información con grandeza, como lo que eres y utilízala a tu favor. Sin ésta información estarías perdido, no sabrías como avanzar, no sabrías qué modificar, no tendrías como evaluar tus avances, no podrías llevar estadísticas de tus logros, no tendrías la posibilidad de perfeccionarte hasta llegar a ser el más grande y maravilloso creador deliberado, tal como Dios te creó.

Patricia González. Coach internacional,  http://abundanciayovivo.blogspot.com

sábado, 21 de diciembre de 2013

ENAMORARNOS ES UNA LOCURA

EL AMOR ES SIMPLEMENTE UNA LOCURA PDF Imprimir E-mail
Escrito por RICHARD WEBSTER   
Tomado del libro Almas Gemelas

Nadie debería aceptar “el segundo lugar en la vida”. Esto también se refiere a las relaciones personales. Gran parte de su vida se perderá si se rinde y se casa con alguien que sabe que no es su alma gemela. Si lo hace, no experimentará el increíble amor y la pasión de dos personas que han estado juntas en existencias pasadas.

Podría parecer que no encontrará a esta persona especial. Tal vez haya experiencias que debe atravesar primero. Es posible que deba vivir inicialmente una relación difícil. Quizá necesite aprender a ser paciente.

Permanezca confiado de que su alma gemela está esperándolo y también está en su búsqueda. Cuando finalmente se encuentren, el periodo de espera habrá valido la pena. Recuerde que incluso –y tal vez especialmente- en una unión de almas gemelas, usted debe cuidar y alimentar la relación. Han tenido innumerables vidas juntos, y aprendido muchas cosas, ambos tienen el potencial para hacer enormes progresos en esta encarnación. No desperdicie la oportunidad dejando escapar su alma gemela.

¿Sabía que los científicos han descubierto que enamorarse involucra un grado de enfermedad mental? Un equipo de científicos italianos, balo la dirección de la doctora Donatella Marazziti, una psiquiatra de la Universidad de Pisa, cree que este es el caso. Ellos han encontrado que quienes sufren de trastornos obsesivo-compulsivos tienen cerca de un 40% menos de serotonina en sus organismos que las personas normales. Los enamorados comparten la misma característica.

Durante el experimento tomaron muestras de sangre de diecisiete hombres y tres mujeres en este estado, y las compararon con muestras de 20 individuos que sufrían de trastorno compulsivo, y 20 que no estaban enamorados ni tenían problemas psiquiátricos. Los voluntarios enamorados, o los que padecían del trastorno, tenían un 40% menos serotonina que el resto.

Es interesante observar que los enamorados fueron examinados un año más tarde, cuando se había disipado la intensidad inicial del estado y sus niveles de serotonina se habían normalizado. La doctora Marazziti afirma: “A menudo se dice que cuando estamos enamorados, enloquecemos, eso puede ser cierto”.

William Shakespeare lo sabía hace cuatrocientos años. En el acto 3, escena 2 de As You Like It, Rosalinda dice: “el amor es simplemente una locura”. Por supuesto, Rosalinda estaba locamente enamorada de Orlando. Encuentre su alma gemela y permanecerá “algo loco” y profundamente enamorado por siempre.

 

sábado, 31 de agosto de 2013

ME QUITO EL SOMBRERO - INTERVENCION EVO MORALES EN REUNION DE JEFES DE ESTADO DE LA COMUNIDAD EUROPEA (06/30/2013).

Exposición del Presidente Evo Morales ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea (06/30/2013).Con lenguaje simple, que era trasmitido en traducción simultánea a más de un centenar de Jefes de Estado y dignatarios de la Comunidad Europea, el Presidente Evo Morales logró inquietar a su audiencia cuando dijo:
 ·         Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.
Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante.

Nunca tendremos otra cosa.

El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.
El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.

Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.

 ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.
¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!
¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!

 ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.

Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan 'MARSHALLTESUMA", para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.

Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?

Deploramos decir que no.

En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.
En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.

 Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.
Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.

 Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.

Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.
Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...'

Cuando el Presidente Evo Morales dio su conferencia ante la reunión de JEFES DE ESTADO DE LA COMUNIDAD EUROPEA, no sabía que estaba exponiendo una tesis de Derecho Internacional para determinar LA VERDADERA DEUDA EXTERNA, ahora solo resta que algún gobierno latinoamericano tenga el valor suficiente para hacer el reclamo ante los Tribunales Internacionales

jueves, 20 de junio de 2013

EL VERDADERO DAÑO QUE CAUSA EL CHISME

Escrito por RHONDA BYRNE   
Tomado del libro El Poder
"Dando el primer paso con un buen pensamiento, el segundo con una buena palabra y el tercero con una buena acción, entré en el Paraíso"
Libro de Arda Viraf (CIRCA SIGLO 6). TEXTO RELIGIOSO ZOROASTRISTA
La ley de atracción es un asunto pegajoso. Cuando te regocijas por la buena fortuna de otra persona, ¡su buena fortuna se te pega! Cuando admiras o aprecias algo en otra persona, estás haciendo que se te peguen esas cualidades. Pero cuando piensas o discutes cosas negativas sobre otra persona, estás haciendo que esas cosas negativas se te peguen también y las estás añadiendo a tu propia vida.

La ley de atracción está respondiendo a tus sentimientos. Cualquier cosa que das, la recibes, y así si tú le pegas una etiqueta a cualquier persona, circunstancia o hecho en la vida,., te estás pegando esa misma etiqueta a ti mismo y eso es lo que recibirás.

Ésta es una noticia fenomenal, porque significa que puedes pegarte todo lo que amas mediante la búsqueda de las cosas que amas en otras personas, ¡y diciéndoles que sí con todo tu corazón! El mundo es tu catálogo, y cuando entiendes el poder de tu amor, observar todo lo que amas en otras personas se convierte en un trabajo a tiempo completo. Pero es la manera más fácil y mejor de cambiar tu vida entera. Acaba con la adversidad y el sufrimiento. Lo único que tienes que hacer es observar las cosas que amas en otras personas y alejarte de las que no amas para no otorgarles ningún sentimiento. Es así de fácil.

CHISMEAR TAMBIEN ES PEGAJOSO. Chismear parece inofensivo en la superficie, pero puede causar muchas cosas negativas en las vidas de las personas. Chismear no es dar amor. Chismear es proyectar negatividad y eso exactamente es lo que recibirás de vuelta. Chismear no le hace daño a la persona de la que se habla; ¡chismear daña a los que están chismeando!
Cuando estás conversando con algún familiar o amigo y te hablan de una cosa negativa que alguien dijo o hizo, están chismeando y están dando negatividad. Cuando los escuchas, tú también estás dando negatividad porque eres un ser que siente y no puedes oír cosas negativas sin que tus sentimientos rápidamente tengan una recaída. Cuando conversas con un compañero de trabajo en el almuerzo y ambos hablan negativamente de alguien, están chismeando y dando negatividad. ¡No puedes hablar de la negatividad o escuchar cosas negativas y tener buenos sentimientos!

Así que, con toda franqueza, tenemos que tener cuidado de no meter la nariz en los asuntos de otras personas, ¡porque esos asuntos te van a tupir la nariz! A menos que eso sea lo que quieres en la vida, aléjate de eso sin sentir nada. No sólo te estarás haciendo un favor, pero le estarás haciendo un favor también a esas otras personas que no se dan cuenta de los efectos negativos que chismear puede tener en sus vidas. Si te hallas en una situación en que estás chismeando o escuchando chismes, detente en medio de una frase y di: "Pero me siento tan agradecido que..." Y termina la oración con algo bueno acerca de la persona sobre la cual están chismeando.

TU REACCION LO ESCOGE. La vida te presenta a cada persona y circunstancia para que puedas escoger entre lo que amas y lo que no amas. Cuando reaccionas ante algo, lo haces con tus sentimientos y, al hacerlo, ¡lo estás escogiendo! Tu reacción, buena o mala, se te pega, ¡y lo que estás haciendo es pedir más! De modo que es importante tener cuidado cómo reaccionas en tus relaciones, porque sea que reacciones con buenos o malos sentimientos, esos son los sentimientos que estás dando y recibirás más de las mismas circunstancias que te hacen sentir de esa manera.
Si una persona dice o hace algo, y te sientes disgustado, ofendido o furioso, procura hacer tu mejor esfuerzo por cambiar esa reacción negativa enseguida. El sólo hecho de estar consciente de que has reaccionado negativamente le quita inmediatamente el poder a los sentimientos negativos y puede incluso detenerlos.

Pero si sientes que los sentimientos negativos se han apoderado de ti, es mejor que te retires y tomes un par de minutos para buscar las cosas que amas, una tras otra, hasta que te sientas mucho mejor. Puedes usar cualquier cosa que amas para hacerte sentir mejor, como escuchar tu música favorita, imaginar las cosas que amas o hacer algo que te guste. Puedes también pensar en las cosas que amas en la persona que te causó el disgusto. Esto puede ser un reto, pero si puedes lograrlo, es la manera más rápida de sentirte mejor. ¡Es también la forma más rápida de convertirte en amo y señor de tus sentimientos!

Puedes cambiar cualquier situación negativa en tu vida, pero no puedes cambiarla con malos sentimientos. Tienes que reaccionar de manera diferente a la situación porque si continúas reaccionando negativamente, tus malos sentimientos se magnificarán y multiplicarán la negatividad. Cuando das buenos sentimientos, el positivismo se magnifica y se multiplica. Aunque no puedes imaginar cómo una situación particular puede convertirse en algo positivo, ¡sí puede! La fuerza del amor siempre encuentra la manera de hacerlo.

lunes, 17 de junio de 2013

SANGRE - PRECIOSO LIQUIDO

Escrito por ALEJANDRO SEGEBRE   
¿Sabías que en una gota de sangre existen 5.000.000 millones de células vivientes que tienen la capacidad de proporcionar vida a nuestro cuerpo?

Esas células vivientes llamadas glóbulos rojos tienen el precioso trabajo de transportar oxigeno, agua, nutrientes, hormonas a nuestras células, y  a demás de eliminar desechos metabólicos y toxinas alimenticias.  Pero esa sangre que circula por nuestras arterias puede ser contaminada a través de lo que comemos, tomamos, o respiramos y sin darnos cuenta podemos traer a nuestro cuerpo enfermedad y muerte.
Si nosotros tenemos una mala función de nuestro sistema digestivo, nuestra salud en general se verá afectada y el sistema inmunológico estará muy deprimido. Un buen sistema digestivo es la clave para estar sano y vivir largo tiempo. Los órganos, células y tejidos necesitan nutrientes para poder vivir y regenerarse, pero la única fuente de ello es a través de lo que comemos, digerimos y absorbemos, pero con una digestión deficiente nuestra energía y salud,  serán muy pobres.
Los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxigeno en nuestra sangre, por medio de un mensajero llamado HEMOGLOBINA que depende mucho de la cantidad y calidad de Hierro que este posea. Para que los glóbulos rojos transporten el oxigeno adecuadamente nuestra sangre tiene que estar alcalina, ya que es el PH apropiado para que el oxigeno sea liberado a nuestras células. Si la sangre se encuentra acida el oxigeno automáticamente se evapora, se seca y no puede ser liberado a los tejidos, ya que un PH acido en la sangre no es compatible con la salud y la vida y lo único que hace es generar enfermedad.

La falta de enzimas digestivas es la única manera de hacer que nuestra sangre se vuelva acida, ya que ellas son las encargadas de romper las partículas grandes de alimentos en partículas pequeñas y hacer posible que los nutrientes se puedan absorber. Si los alimentos que comemos no contienen enzimas digestivas las moléculas de la comida no se rompen adecuadamente y llegan a la sangre sin ser digeridas causando daño a los glóbulos rojos y blancos   y a demás convirtiendo esta comida en alimento para bacterias y parásitos. Cansancio, fatiga, pereza, falta de energía, stress, dolores musculares, dolores de cabeza, gases, distención abdominal, digestión pobre, llenura, intolerancia al azúcar, gripas frecuentes, alergias, anemia, mareo,  por lo general son señales de una pobre digestión y mala absorción de nutrientes hacia la sangre.

Los alimentos que contienen enzimas digestivas vivas son los alimentos crudos, como frutas y vegetales que no han sido sometidos a  altas temperaturas, ni a ninguna especie de cocimiento ya que las enzimas son muy sensibles al calor. Cada fruta, vegetal, cereal, o grano germinado, en su estado natural está cargado de enzimas. Desafortunadamente mueren al ser cocinadas, pues las enzimas mueren o son destruidas a temperaturas mayores de 50 grados centígrados. Cuando consumimos proteína animal como carne, pollo, cerdo, huevo, leche, queso, este tipo de proteína no puede ser digerida y pasa directamente a la sangre, haciendo que los glóbulos rojos se aglutinen y se peguen unos con otros impidiendo el transporte de oxigeno, la eliminación de las toxinas, y convirtiendo el PH de la sangre, en un PH acido.

Los parásitos son seres vivos igual que nosotros, por lo tanto comen y defecan en nuestra propia sangre haciéndola mas toxica y acida,  ya que la materia fecal de los parásitos se llama hongo y tienen 42 toxinas diferentes incluyendo la cándida, levadura y moho. Al extraer una gota de sangre y analizarla bajo el microscopio electrónico de Darkfield, se puede observar la presencia de hongos, parásitos, bacterias, toxinas, placa de colesterol, cristales de acido úrico, PH acido, glóbulos rojos aglutinados, deficiencia de vitaminas B12, acido fólico y hierro, glóbulos rojos deformes (muy grandes o muy pequeños) y  grasas sin digerir. 
 

MENTALIDAD ECOLOGICA

Tomado del libro Inteligencia Ecológica
Nuestro mundo de abundancia material tiene un precio oculto. No podemos saber en qué medida las cosas que compramos y usamos conllevan otros costos, el daño que le causan al planeta, sus efectos sobre la salud de los consumidores y sobre las personas cuyo trabajo hace posible nuestra comodidad y satisfacción de nuestras necesidades. Vamos por la vida inmersos en un mar de cosas que compramos, usamos y tiramos, desperdiciamos o guardamos. Cada una de esas cosas tiene su propia historia y su propio futuro, la parte de la historia anterior a nosotros y el final de la misma después de nosotros en gran parte oculta a nuestra vista, una inmensa red de impactos abandonados a lo largo del camino desde la extracción inicial o la mezcla de sus ingredientes, durante la fabricación y el transporte, a través de las sutiles consecuencias de su empleo en nuestros hogares y lugares de trabajo hasta el momento en que nos deshacemos de ellas. Y, a pesar de ello, es muy posible que estos impactos ocultos constituyan el aspecto más importante de tales objetos.

Nuestras tecnologías de fabricación y los procesos químicos que intervienen en las mismas fueron en su mayor parte elegidos en tiempos más inocentes, en una época en que tanto los compradores como los ingenieros industriales podían darse el lujo de ignorar o prestar muy poca atención a los efectos adversos de lo que se fabricaba. Por el contrario, todos se sentían comprensiblemente complacidos de los beneficios: electricidad generada a través de la combustión del carbón, en cantidades suficientes para durar siglos y siglos; plásticos baratos y maleables de un mar de petróleo en apariencia interminable; un verdadero tesoro de compuestos químicos sintéticos, polvo de plomo casi regalado para dar mayor brillo y vivacidad a las pinturas. Nuestros antecesores no tenían ni la menor idea del costo que todos estos productos bien intencionados tendría para nuestro planeta y sus habitantes.

Si bien es cierto que la composición y los efectos de los objetos que compramos y utilizamos todos los días son, en su mayor parte, el resultado de decisiones tomadas hace largo tiempo, siguen determinando hoy en día las prácticas que se emplean en el diseño de los productos que se fabrican y en la química industrial, y acaban en nuestros hogares, escuelas, hospitales y lugares de trabajo. El legado material que hemos recibido de las invenciones que alguna vez suscitaron el asombro de la era industrial que tuvo lugar a lo largo de todo el siglo XX, ha hecho que nuestras vidas sean muchísimos más cómodas y placenteras que las vidas de nuestros abuelos. Ingeniosas combinaciones de moléculas, nunca antes vistas en la naturaleza, producen una serie sin fin de milagros cotidianos. En el ambiente de negocios del pasado, los productos y procesos químicos industriales que seguimos utilizando hoy en día resultaban lógicos y tenían sentido, pero muchos de ellos han dejado de tenerlo. Los consumidores y las empresas no pueden seguir dándose el lujo de no examinar a fondo las decisiones relativas a dichos productos y procesos, así como sus consecuencias ecológicas.

La ecología industrial surgió de la idea de que los sistemas industriales se asemejan en muchos aspectos a los sistemas naturales: el flujo de productos manufacturados que pasó de una empresa a otra, extraídos de la tierra y emitidos en nuevas combinaciones, puede medirse en términos de insumos y productos regulados por una especie de metabolismo. En este sentido, la industria también puede considerarse como una especie de ecosistema, que tiene un efecto profundo en todos los demás sistemas ecológicos. El campo de la ecología industrial incluye aspectos tan diversos como el cálculo de las emisiones de CO2 de todos los procesos industriales o el análisis del flujo global de fósforo, hasta la manera en que el sistema de etiquetas electrónicas puede optimizar el reciclaje de la basura y las consecuencias ecológicas del auge de los baños de lujo en Dinamarca.

Considero a los ecologistas industriales, junto con los especialistas en campos de reciente creación como la salud ambiental, como la vanguardia de una naciente toma de conciencia, un factor que bien puede aportar una importante pieza faltante a nuestros esfuerzos colectivos por proteger nuestro planeta y sus habitantes. Tratemos de imaginar por un momento lo que sucedería si el conocimiento que hoy en día es propiedad exclusiva de especialistas como los ecologistas industriales, estuviera a disposición de todo el mundo: si se les enseñara a los niños en la escuela, si pudiéramos tener fácil acceso al mismo a través de Internet, reducido a evaluaciones fáciles de entender de las cosas que compramos y hacemos, si pudiéramos tener un resumen cuando estamos a punto de comprar algo.

Seamos un consumidor individual, el encargado de compras de una organización o el ejecutivo responsable de una marca, el hecho de conocer los efectos ocultos de los que compramos, vendemos o fabricamos con la precisión propia de un ecologista industrial nos permitiría participar en la creación de un futuro más positivo, puesto que nuestras decisiones coincidirían más con nuestros valores. Ya están en fase de investigación todos los métodos necesarios para darnos a conocer esa información. A medida que este conocimiento vital llegue a nuestras manos, entraremos en una era de lo que llamo transparencia radical.

La transparencia radical convierte los eslabones que unen cada producto y sus múltiples efectos, huellas de carbono, productos químicos preocupantes, trato de los obreros, etcétera, en fuerzas sistemáticas que ejercen influencia sobre las ventas. La transparencia radical fortalecerá toda una generación futura de aplicaciones tecnológicas, en la que programas de computadora serán capaces de manipular cantidades impresionantes de datos y presentarlas en forma concisa para facilitar las decisiones. Una vez que conozcamos los verdaderos efectos de nuestras decisiones de compra, podremos utilizar dicha información para acelerar el ritmo de los cambios y usarlos para bien.

No cabe duda de que ya existen diversas etiquetas ecológicas basadas en información de excelente calidad que evalúa algunos grupos de productos, pero la siguiente de la transparencia ecológica será mucho más radical, más amplia y detallada, y cobrará la forma de una avalancha. A fin de que esa enorme cantidad de información pueda ser utilizada, la transparencia radical debe sacar a relucir lo que se nos ha venido ocultando de manera mucho más amplia y mejor organizada que las evaluaciones de productos algunas veces sin orden ni concierto que tenemos ahora. Si tienen acceso a información correcta y precisa, los consumidores podrán efectuar cambios que afectarán al mundo del comercio en su totalidad, desde la fábrica más lejana hasta la estructura de poder del vecindario, y surgirá un nuevo frente en el campo de batalla de la participación de mercado.

La transparencia radical introducirá una claridad en cuanto a las consecuencias de las cosas que hacemos, vendemos, compramos y descartamos que vaya más allá de lo que muchos negocios hoy en día consideran aceptable y cómodo. Le dará una nueva forma al ámbito mercadotécnico que hará posible la mejor recepción de la enorme variedad de tecnologías y productos más limpios y ecológicos que están ahora en fase de investigación y creará un incentivo mucho más grande para que todo el mundo se decida a comprarlos.

Una transparencia ecológica semejante implica seguir un sendero económico que hasta ahora no hemos tomado: la aplicación de las estrictas normas de transparencia que se exigen, por ejemplo, de los mercados financieros, a los efectos ecológicos de los objetos que compramos. Los compradores dispondrían de información para tomar sus decisiones en forma semejante a la que los analistas del mercado de valores aplican a la evaluación de las pérdidas y ganancias de las empresas. Les brindaría a los dirigentes de las empresas mayor claridad para cumplir mejor con los deseos de sus compañías de ser más responsables desde un punto de vista social, favorecer una actuación sustentable y anticipar los cambios que tendrán lugar en el mercado.

Escuchamos con frecuencia las cosas que podemos hacer para ayudar al planeta, andar en bicicleta en vez de conducir el automóvil, usar los nuevos focos fluorescentes que ahorran energía, reciclar nuestras botellas, etcétera. Todos estos cambios en nuestros hábitos son elogiables; si todos nos esforzáramos por hacerlo, obtendríamos grandes beneficios.

Pero podemos ir más lejos. En cuanto se refiere a la inmensa mayoría de los productos, se han ignorado los verdaderos efectos de lo que compramos. si conociéramos los miles de efectos ecológicos ocultos que se producen durante el ciclo de vida de un producto, desde la fabricación hasta el desecho de esas bicicletas, focos y botellas, así como del resto de los materiales que se encuentran en la habitación, abriríamos una compuerta de actos eficaces. Si conocemos mejor los efectos que tienen los objetos que utilizamos, y aprovechamos dicho conocimiento para orientar nuestras decisiones de compra, tendremos mayor poder para influir en el mundo del comercio y la industria.

Con ello se abrirían las puertas de una gran oportunidad para beneficiar al futuro. En el caso de los compradores, este mecanismo puede fortalecer nuestra voluntad colectiva de proteger al planeta y a sus habitantes de los daños involuntarios del comercio. En cuanto a los negocios, la mayor coincidencia de los valores de los consumidores con sus decisiones de compra hará que la lucha por conseguir una ventaja competitiva sea más encarnizada y se convierta en una oportunidad financiera más sólida y prometedora que nuestras actuales estrategias “verdes” de mercadotecnia. Es posible que no seamos capaces de superar la crisis actual sólo mediante nuestras decisiones de compra, pero la transparencia radical nos ofrece una manera más de realizar cambios esenciales.

Todos hemos sido bombardeados con mensajes sobre la grave amenaza que representan el calentamiento global y las sustancias tóxicas presentes en los objetos que utilizamos o consumimos todos los días, así como con exhortaciones de que debemos efectuar cambios antes de que sea demasiado tarde. Una de las versiones de esta letanía es muy conocida: temperaturas cada vez más cálidas, huracanes cada vez más destructores, sequías feroces y desertificación externa en algunos lugares junto con lluvias torrenciales en otros. Hay quien predice una grave escasez mundial de agua y alimentos en los próximos diez años, el ejemplo preferido son los destrozos causados por el huracán Katrina en Nueva Orleans, y la evacuación de un número creciente de ciudades en todo el mundo debido al colapso del medio ambiente.

Otro coro, que cobra vida fuerza día a día, nos dice que los productos químicos fabricados por el hombre que se hallan en los objetos de uso diario nos están envenenando poco a poco, a nosotros y a nuestros hijos. Estas voces nos advierten que los compuestos utilizados para suavizar o endurecer plásticos liberan carcinógenos en absolutamente todo, desde las bolsas para transfusiones intravenosas en los hospitales hasta los salvavidas; los suavizantes químicos contenidos en los lápices de labios constituyen un riesgo para la salud; nuestras terminales de computadora emiten una toxina en tanto que las impresoras que las acompañan dejan escapar una nube de otra toxina diferente. Pareciera que el mundo manufacturado está creando un caldo químico que contamina con lentitud el ecosistema que es nuestro organismo. Todas estas advertencias señalan a los mismos culpables, usted y yo. La actividad humana se ha convertido en la principal causante de esta crisis que afecta gravemente, ¿a quién? Pues a usted y a mí, por supuesto.

Todos participamos en actividades que, de manera inexorable, ponen en peligro el nicho ecológico que alberga a la vida humana. El impulso de la inercia de nuestras acciones pasadas continuará durante décadas o incluso siglos; los productos químicos tóxicos que se infiltran en el agua y el suelo, así como la acumulación de gases de invernadero seguirán cobrando una cuota durante años y años.

Un escenario catastrófico semejante puede producir sentimientos de desesperanza, incluso de desesperación. Después de todo, ¿cómo podemos dar marcha atrás al vasto tsunami de la actividad humana? Cuanto más pronto dejemos de alimentar la ola, menos drásticos serán los años. Si examinamos con atención nuestra participación en la contaminación del nicho que poseemos en este planeta, podemos encontrar instancias en las que cambios sencillos y graduales pueden ponerle un alto e incluso dar marcha atrás a nuestra contribución al cataclismo.

En nuestra calidad de compradores individuales, nos vemos obligados a elegir entre un conjunto arbitrario de opciones de productos, un conjunto determinado por las decisiones que tomaron los ingenieros industriales, los químicos e inventores de todo tipo en algún punto distante del tiempo y el espacio. Nuestra capacidad de elección es ilusoria, pues sólo existe en los términos dictados por esas manos invisibles.

Por otra parte, en la medida en que podamos basar nuestras decisiones en información completa y exacta, el poder se transfiere de los que venden a los que compran, ya sea que se trate de un ama de casa en el mercado, del encargado de compras de una empresa o institución o del gerente de una marca. Podemos convertirnos en los arquitectos de nuestro destino y dejar de ser víctimas pasivas. Por el simple hecho de ir a la tienda, podemos votar con nuestro dinero.

Al hacerlo, crearemos una ventaja competitiva nunca antes vista para las empresas que ofrezcan los tipos de productos que necesita nuestro futuro colectivo. La elección informada impondrá nuevas exigencias a los ingenieros, químicos e inventores actuales. Afirmo que esta fuerza de mercado generará una demanda para toda una serie de innovaciones, cada una de las cuales constituirá una oportunidad empresarial. De esta manera, la agudización de nuestra inteligencia ecológica propiciará cambios positivos en los procesos industriales utilizados para fabricar todos los artículos que compramos. El golpe sufrido por todo el mundo a causa del alza exorbitante de los precios del petróleo tiene un efecto sinérgico en la búsqueda de optimizaciones ecológicas porque modifica de modo radical las ecuaciones de los costos e incrementa la necesidad de encontrar alternativas ventajosas.

A medida que el control de la información pase de los vendedores a los compradores, las empresas harían bien en prepararse con anticipación para este cambio monumental. La regla básica de los negocios en el siglo pasado, lo barato es mejor, está empezando a ser complementado, y en ocasiones sustituida, por un nuevo mantra del éxito: lo sustentable es mejor, lo más saludable es mejor y lo más humano es mejor. Ahora podemos saber con mayor precisión cómo poner en práctica dicho mantra.